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El Padre Claret en Valladolid

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EL PADRE CLARET

EN LA PROVINCIA CLARETIANA DE

CASTILLA

 

  VALLADOLID

 
 
El primer viaje a Valladolid, ciudad que entonces contaba con unos 40.000 habitantes, lo realizó el P. Claret acompañando a los Reyes en su viaje al noroeste de España del 23 al 25 de julio de 1858. Posteriormente, en otra visita a Cantabria en el verano de 1861, volvió a pasar por allí tanto a la ida como a la vuelta. Y por tercera vez visitó la ciudad camino de Zarauz en 1866[1]. Ignoramos cuál fue el itinerario de agosto de 1868 camino de Lequeitio[2].
 

 

1. Catedral

 
En 1580 se encuentra Juan de Herrera en Valladolid, y es cuando se concibe la que poco después (1595) sería elevada a la categoría de catedral en estilo escurialense sobre tres anteriores. La obra avanzó con dificultad y quedó frustrada por falta de recursos. En 1668 se hizo la inauguración dejándola inconclusa. La torre octogonal con el Corazón de Jesús en su cumbre es del siglo XIX. En 1729 Alberto Churriguera trazaba el cuerpo alto de la fachada principal. En la capilla mayor se encuentra el retablo mayor de la iglesia de La Antigua, obra maestra de Juan de Juni. La sillería es del coro del monasterio de San Pablo, obra de Juan Gómez de Mora.
 
 
El Boletín Oficial Eclesiástico del Arzobispado narra la llegada de los Reyes a esta catedral, a las siete de la tarde del 23 de julio de 1858. Se cantó un Te Deum. Después dice: "El domingo 25 asistieron SS.MM. a la Misa Mayor de la catedral, oficiando de pontifical nuestro Excmo. Prelado, y asistiendo también los Excmos. e Ilmos. Sres. Patriarca de las Indias y Arzobispo de Cuba"[3]. Luego comenta cómo recorrieron las dependencias y se interesaron por la terminación de las obras.
 

2. Comendadoras de Santa Cruz

 
                Las Comendadoras de Santiago se establecieron en Valladolid en 1487, con la finalidad de destinar a la vida conventual a señoras de la nobleza. Este convento fue desamortizado y cedido a las Dominicas francesas. Actualmente se dedica a vivienda y sala de exposiciones. Cuenta con un admirable claustro de 1537 de Fernando de Entrambasaguas y es de estilo gótico. La iglesia se edificó en el siglo XVII y se modificó en el siguiente. El interior es el más lujoso barroco de Valladolid y puede considerarse a Matías Machuca como su autor.
 
Según el comentarista en la visita a Valladolid de 1858 "desde el primer momento mostraron SS.MM. deseo de visitar los conventos de religiosas; pero la falta de tiempo no les ha permitido ver más que las Comendadoras de Santiago y las Descalzas Reales”. Es de suponer que el P. Claret acompañaría a la Reina en todas estas visitas y posiblemente se haría presente otros momentos para animar con su palabra a estas religiosas.
 
El día 17 de julio de 1861 en su viaje a Cantabria con la Reina celebró la Santa Misa en este mismo convento de Comendadoras de Santiago, donde se hallaban establecidas las Salesas, dirigiendo después a las religiosas una fervorosa plática[4]. Lo mismo hizo a su vuelta el 18 de agosto. 
 

3. Descalzas Reales

 
El convento de las Descalzas Reales se debe al patrocinio del rey Felipe III y su esposa Dña. Margarita de Austria. La traza se debe al arquitecto regio Francisco de Mora. La iglesia es de una sola nave y responde al modelo madrileño cortesano. Sobre la portada hay una escultura en piedra de la Asunción obra de Gregorio Fernández, que también es autor en el interior del Calvario y las esculturas de San Francisco y otro monje franciscano.
Como queda dicho hablando de las Comendadoras, también visitó el P. Claret a estas religiosas en su visita a la ciudad de Valladolid en julio de 1858.
 

4. Santa Teresa

 
Fue fundado este convento de Carmelitas Descalzas por la misma Santa Teresa como lo refiere en el Libro de las Fundaciones. El edificio se levanta fuera de la ciudad. Posee un cuantioso legado artístico. Todo es de una gran austeridad. La iglesia es de una sola nave, provista de espadaña. Hay un claustro muy sencillo y lo mismo el resto del convento. En el retablo mayor de la iglesia se puede ver una Inmaculada y otras esculturas de Gregorio Fernández y varias pinturas de Bartolomé de Cárdenas. La clausura es un verdadero museo con obras de Juan de Juni, Gregorio Fernández, Morales y Andrea del Sarto.
El comentarista de la visita de los Reyes de 1858 hace esta anotación: “encargando a nuestro Excmo. Prelado, a quien SS.MM. han dado las más patentes pruebas de aprecio y consideración, visitara en su Real nombre a las Carmelitas Descalzas, a cuyas oraciones se encomendaban". No cabe la menor duda que el P. Claret cumpliría de mil amores este encargo.
 

5. Iglesia de Santiago

 
Es obra de Juan de Arandia y García de Olave (1504). Es un buen ejemplo de gótico tardío de una sola nave y cinco cuerpos. Guarda obras de escultura de calidad como el Crucifijo del estilo de Pompeyo Leoni. Se han descubierto esculturas funerarias de alabastro que nos hacen pensar en Alejo de Vahía y un grandioso retablo con esculturas de Juan de Ávila. En la capilla de la Adoración de los Reyes nos encontramos con un retablo de Alonso de Berruguete de 1537.
 
Sabemos que el 25 de julio de 1858 el P. Claret predicó por la tarde en esta parroquia de Santiago, "haciendo conocer su ciencia, su erudición y su infatigable celo por nuestra Santa Religión"[5].
 

6. Convento de Santa Clara

 
Fue el rey Alfonso X el que dio facilidades para que se instalaran en Valladolid las religiosas franciscanas, cuya iglesia se construyó en el siglo XV, de estilo gótico que se remodela en el siglo XVIII. Carece de torre y alberga las campanas en una espadaña. En la capilla mayor se hayan los sepulcros de la familia Boninseni, de 1600. El retablo mayor es de Pedro de Correas de 1730.
El día 18 de agosto de 1861, a la vuelta de su viaje a Santander, fue a celebrar la misa en la iglesia de las religiosas de Santa Clara, a cuya comunidad dio la sagrada comunión, predicándolas.
 

7. San Nicolás

 
Esta parroquia ocupa el templo de la Orden de Trinitarios Descalzos, en la plaza de San Nicolás. La iglesia corresponde a la primera mitad del siglo XVIII y es muy sencilla. En la parte conventual hay una interesante escalera. En esta iglesia se conservan los restos del trinitario Fray Miguel de los Santos (1591-1625), del cual hay una escultura de vestir del siglo XVIII.
Sabemos que una de las primeras intenciones del P. Claret en su primera visita a Valladolid fue "ir a celebrar la santa misa en la iglesia y el altar de su paisano el B. Miguel de los Santos"[6], la cual cumpliría.
 

8. Residencias de los Misioneros Claretianos

 
Ya en 1894 habían fundado los Misioneros Claretianos en esta ciudad[7], pero aquella fundación duró solamente un año. Definitivamente llegaron a Valladolid en septiembre de 1941, sin tener iglesia propia y viviendo en la Rectoral de San Pedro. En 1944 se habilitaba una capilla junto a la nueva vivienda en la actual calle del P. Claret. Desde allí se dedicaban a actividades pastorales diversas y a la atención a las asociaciones, pero la actividad principal era la predicación itinerante por los pueblos, las misiones populares, ejercicios espirituales, etc. En 1952 se abría una Residencia Universitaria en Gamazo que se cerraría en 1968, continuando la labor en la calle Padre Claret (entonces Fructuoso García). En 1965 se inauguraba la nueva iglesia, que se reharía de nuevo en 1981 al tiempo que se renovaba la casa. Desde 1966 es parroquia con el título de “Corazón de María”.
 
 

                                                       MEDINA DE RIOSECO

 
Llegó el P. Claret a este histórico pueblo de la provincia de Valladolid, conocido como “la ciudad de los Almirantes de Castilla”, el 26 de julio de 1858. Tenía entonces unos 5.200 habitantes. Los aires secularizadores de la desamortización también habían llegado hasta aquí haciendo desaparecer la iglesia románica de San Miguel y el convento de Santo Domingo, cuyas piedras sirvieron para construir la dársena del canal de Campos. Las demás iglesias se iban deteriorando progresivamente. No obstante la religiosidad del pueblo seguía manteniéndose.
 
Cuenta el P. Cristóbal Fernández: "El 26 de julio de 1858, en su viaje al noroeste de España con los Reyes, llegaba a la antigua capital de los Campos Góticos a las diez de la noche, y precedidos de una lujosa comparsa de jardineros lujosamente vestidos, que en la plazuela de Santa Cruz esperaban a sus Reyes, y de una danza de niños que, enlazados con cintas de colores ejecutaban preciosos juegos, llegaron SS.MM. calurosamente vitoreados por inmenso pueblo a los magníficos alojamientos preparados. En esta ciudad de templos enormes y artísticos también predicó el P. Claret durante las breves horas de su estancia en uno de ellos[8], donde al penetrar la Reina y ser objeto de espontáneas ovaciones del inmenso concurso, la voz vibrante del arzobispo se impuso a la multitud reclamando silencio e intimando que en los templos sólo podía vitorearse al Rey de la Gloria"[9]. En el nº 2 de la calle Román Martín podemos todavía ver hoy la casa donde se hospedó con motivo de esta visita y una pequeña lápida de mármol que recuerda el acontecimiento: "El Exmo. Ayuntamiento dedica un recuerdo al Apóstol del siglo XIX San Antonio María Claret. En este lugar donde hizo estancia el día 26 de julio de 1858. Medina de Rioseco 25‑X‑1950. Año de su canonización".
 

1. Iglesia de San Pedro Mártir

 
En 1556 Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, fundaba el convento de la Orden de Predicadores. En 1583 se iniciaba la construcción de la iglesia según trazas de Juan de la Vega y Juan de Nates concluyéndose más de un siglo después. De estilo clasicista, llama la atención sobre todo su interior por su belleza y armonía arquitectónica. Destaca una escultura del Santo Cristo de los afligidos del siglo XVI.
 
Es tradición que al salir de esta iglesia, por aquel entonces muy deteriorada, dijo el P. Claret: “aquí predicarán un día mis misioneros”. Allí llegaban efectivamente en julio de 1894, siendo todavía hoy residencia de los Misioneros Claretianos.
 

2. Convento de San José

 
El convento de San José de las Carmelitas Descalzas se fundó como patronato a favor de Dña. Vittoria Colonna, viuda del almirante Luis III Enríquez, cuyos escudos nobiliarios se pueden contemplar en la fachada. Consta de casa e iglesia. La iglesia se comenzó a levantar en 1606 bajo la dirección de Juan del Valle según trazas de Fray Alberto de la Madre de Dios, autor del monasterio de la Encarnación de Madrid. Destaca toda ella por su sencillez y armonía. En el interior se pueden contemplar cuatro pinturas de Felipe Gil de Mena, del siglo XVII.
 
También visitó el P. Claret y predicó a las Carmelitas Descalzas, según consta en el libro becerro del convento. Dice así el apunte carmelitano: "El año 1858 estuvo en esta ciudad de Rioseco el Venerable P. Antonio Mª Claret, Fundador de los PP. del Purísimo Corazón de Mª acompañando a la Reina Isabel segunda con el Príncipe Alfonso XII. Llegaron el 26 de julio a las 10 de la noche, se hospedó en casa de D. Juan Fernández, a la mañana visitaron las suntuosas y magníficas iglesias de esta ciudad. Llenáronse de fieles que ansiaban escuchar su apostólica palabra, a quien todos le miraban como santo bajado del cielo, a la mañana vino a nuestra iglesia, nos dijo Misa, nos dio la comunión, dio gracias, un buen rato pasó al locutorio, tomó chocolate, llamó a la Comunidad, nos quedamos admiradas de ver a aquella persona tan venerable su rostro de un santo y sus palabras del cielo. Nos echó una plática fervorosísima del amor de Dios y de perfección y observancia religiosa, nos exhortó al sufrimiento, hacer y ejercitarse en buenas obras todos los días sin cansarse, concluyó hermanas mías "haser" y sufrir a ser y sufrir repetido. Parece pegaba fuego al corazón sus palabras. Le suplicamos trajese una fundación de PP. a Rioseco que no nos arreglábamos con los curas para Nuestra dirección, y nos respondió: "Sí, sí; tened paciencia que ya vendrán, entretanto conformarse con la voluntad de Dios. Esto está escrito por una religiosa que lo presenció"[10]. En este convento se conserva como recuerdo de esta visita un cuadrito con el siguiente contenido: "Cuatro cosas para que la religiosa conozca si ama a su Dios: 1ª. Si guarda con toda exactitud la ley de Dios, su Regla y Constituciones. 2ª. Si hace todas las cosas puramente por agradar a Dios, sin mezcla del amor propio ni aun en lo más mínimo. 3ª. Si acepta de buena voluntad todas las penas y trabajos que se le ofrezcan en esta vida mortal. 4ª. Si pide continuamente por la conversión de los pecadores y perseverancia de los justos"[11].
 

3. Santa Clara

 

Muy cerca de la iglesia de San Francisco, ya al otro lado del río Sequillo se encuentra el convento de la Concepción de Monjas Clarisas. Se fundó este convento en 1491, bajo la protección del almirante Fadrique II y su esposa Ana de Cabrera. La iglesia se construyó entre los años 1611 y 1618.es obra de Francisco de Praves. El interior es de una belleza singular dentro de su austeridad decorativa. El retablo de la capilla mayor es obra de los escultores Juan Ríos y Alonso de Rozas, construido en 1663. Hay una imagen gótica de la Piedad del siglo XVI.
 
Según documento que se conserva en el convento el P. Claret llegó desde las Carmelitas a este monasterio de Madres Clarisas para visitarlas. Les dirigió una plática y, como recuerdo, les dio una medalla, pero habiendo faltado para una religiosa se desprendió de la que llevaba en el rosario y se la entregó.
 

4. Santiago

 
Inició su construcción en 1533, en estilo gótico, Rodrigo Gil de Hontañón, que también dirigió las obras de la catedral de Segovia. A su muerte se hizo cargo de las obras Alonso de Tolosa, seguidor del estilo herreriano, que por entonces trabajaba en la catedral de Valladolid. Destacan las portadas del exterior y las bóvedas barrocas del interior. Es de notar el majestuoso retablo de la capilla mayor de Joaquín de Churriguera, con esculturas de Tomás de Sierra.
Cuentan que entrando la Corte en este templo y prorrumpiendo la multitud en vivas atronadores a la Reina, gritó el santo arzobispo: “En la casa de Dios no se aclama más que al Rey inmortal”[12].
 

5. Residencia de los Misioneros Claretianos

 
Los Misioneros Claretianos fundaron esta comunidad en 1894 como casa de predicación y misiones populares. Pertenecía entonces a la diócesis de Palencia. Se situaron en el convento e iglesia de San Pedro de Verona, conocido por convento de los dominicos o simplemente por “Santo Domingo”. Pronto comenzaron las misiones, el acondicionamiento de la iglesia y la puesta en marcha del centro escolar. El año 1951, ante la crisis de predicación se pensó suprimir, pero se mantuvo al constituir allí en 1954 el seminario menor claretiano hasta 1974. Aquel año se comenzaron a asumir parroquias de los pueblos vecinos y las capellanías de los conventos de las monjas clarisas y carmelitas.

 OTROS LUGARES

 

Olmedo

 

Llegó el P. Claret a esta población, que entonces contaba con unos 2.500 habitantes, el 22 de julio de 1858, en su viaje al noroeste acompañando a la Reina, "a la una de la madrugada, entre interminables hileras de antorchas y bajo los humeantes restos de un arco triunfal, incendiado por la multitud de luces que lo adornaban. A las tres de la tarde salieron de Olmedo para Valladolid"[13].
 

Tordesillas

 
El día 17 de septiembre de 1858 llegaban los reyes a Tordesillas, ciudad de unos 3.800 habitantes entonces, procedentes de Benavente de vuelta de su viaje por el noroeste de España. Con ellos llegaba el P. Claret. El entusiasmo de la población no desdijo del enorme peso de su historia y de sus recuerdos. Allí pasaron la noche[14].
 
 

ÍNDICE

 

VALLADOLID

 

1. Catedral

2. Comendadoras de Santa Cruz

3. Descalzas Reales

4. Santa Teresa

5. Iglesia de Santiago

6. Convento de Santa Clara

7. San Nicolás

8. Residencias de los Misioneros Claretianos

 

MEDINA DE RIOSECO

 

1. Iglesia de San Pedro Mártir


 

2. Convento de San José

3. Santa Clara

4. Santiago

5. Residencia de los Misioneros Claretianos

 

OTROS LUGARES

 

Olmedo

Tordesillas

 

 



[1]. La Esperanza, pg. 390.
[2]. Con motivo de la revolución de septiembre de 1868 se publicó en Valladolid uno o dos números de un periódico titulado "El P. Claret", del cual no consta que se conserve un sólo ejemplar en ninguna hemeroteca, pero sí referencias en los demás diarios de la provincia (ver Iris de Paz, mayo-junio 1985).
[3]. 31 de agosto. Nº 9. Noticiario Religioso.
[4]. La Esperanza, pg. 308; Beato II, pg. 415.
[5]. La Esperanza, pg. 211.
[6]. La Esperanza, pg. 211.
[7]. Vivieron en la acera del Campo grande y regentaron la iglesia de San Juan de Letrán, junto al colegio de Filipinos.
[8]. El de Santiago según se nos comenta en Iris de Paz, 1931, pg. 372. La tradición nos conserva un confesonario en el que atendió a los fieles en esta iglesia.
[9]. Beato II, pg. 388.
[10]. Copia en el archivo de la Curia provincial de Castilla.
[11]. Iris de Paz, 1931, pg. 374. En el convento conservan las Madres el sillón de cuero del locutorio donde se sentó el P. Claret.
[12]. Iris de Paz, 1931, pg. 374.
[13]. Beato II, pg. 388.
[14]. Beato Ii, pg. 400.

 


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